Empiece por el contexto, el alcance y un análisis de lo que ya existe. Después pase a una gobernanza clara, una política de continuidad y un plan de implementación.
Poner en marcha una implementación de ISO 22301 significa enmarcar un programa que producirá un SGCN utilizable y mantenible. El primer paso es comprender la organización y su contexto: actividades, dependencias, restricciones regulatorias, expectativas de las partes interesadas y factores externos. Este análisis define un alcance coherente, evitando tanto ignorar dependencias críticas como asumir un ámbito poco realista.
El segundo paso es analizar el sistema existente: identificar lo que ya está en marcha (planes de continuidad, gestión de incidentes, gestión de crisis, recuperación ante desastres, dispositivos de ciberseguridad, ejercicios, documentación y gobernanza). El objetivo es medir las brechas, reutilizar lo que funciona y establecer prioridades de construcción.
El arranque requiere después el compromiso de la dirección. Hay que clarificar las responsabilidades, nombrar los roles clave y fijar los objetivos de continuidad del negocio. La política de continuidad formaliza el marco esperado y orienta las decisiones. En esta etapa resulta esencial un plan de implementación: hitos, recursos, entregables, gestión del cambio y control de la información documentada.
Por último, el arranque prepara el trabajo operativo: análisis de impacto en el negocio, evaluación de riesgos, definición de estrategias, redacción de planes y procedimientos, y organización de ejercicios. Un buen inicio se reconoce por una gobernanza explícita, un alcance defendible y unos entregables priorizados según los impactos y los riesgos.
En una implementación, el error más costoso es empezar por redactar los planes. Sin contexto, alcance y análisis de impacto, los planes son incoherentes y difíciles de mantener. Asegure primero la gobernanza, los objetivos y la lógica de priorización; después organice la recopilación de información con una disciplina documental pragmática.
Esta formación Foundation de dos días presenta la estructura, la intención y la aplicación práctica de un Sistema de Gestión de Continuidad de Negocio (SGCN) alineado con ISO 22301:2019, integrado en la gobernanza, el riesgo y el control operativo.
Ver la formaciónEsta formación avanzada prepara a profesionales con experiencia para liderar y ejecutar auditorías de Sistemas de Gestión de Continuidad de Negocio alineadas con ISO 22301:2019, centradas en situaciones de auditoría reales y en la evaluación de la capacidad de continuidad basada en evidencias.
Ver la formaciónEl BIA mide los impactos y prioriza las actividades; la evaluación de riesgos identifica los escenarios y su probabilidad. Juntos orientan las estrategias de continuidad.
Un Sistema de Gestión de la Continuidad del Negocio (SGCN) es el conjunto organizado de políticas, procesos, responsabilidades y recursos que permite a una organización prepararse ante eventos disruptivos y mantener sus actividades críticas. ISO 22301:2019 establece los requisitos para construirlo de forma coherente y verificable.
La preparación se apoya en un SGCN realmente aplicado, en evidencias de desempeño y en una auditoría interna sólida. Las brechas deben tratarse y documentarse antes de la auditoría externa.
Un SGCN reúne planes de continuidad, procedimientos de respuesta y dispositivos de crisis. Deben ser coherentes, estar probados y mantenerse actualizados.
Todas las preguntas frecuentes →
Base de conocimiento completa
Las cookies necesarias siempre están activas. Puede aceptar, rechazar cookies no esenciales o personalizar sus preferencias.