La gestión de incidentes debe formalizarse antes de que ocurran incidentes, no durante una crisis.
Muchas organizaciones construyen procesos de incidentes de forma reactiva tras sufrir incidentes mayores.
La ISO 27035 anima a una preparación proactiva para reducir el impacto y la confusión cuando surgen los incidentes.
Formalizar de forma temprana mejora notablemente la velocidad de respuesta y la confianza.
Las cookies necesarias siempre están activas. Puede aceptar, rechazar cookies no esenciales o personalizar sus preferencias.